Dios y la Naturaleza

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“La naturaleza no es solo algo objetivo que existe fuera de nosotros. La naturaleza nos está hablando. Es una parábola de la vida misma, una revelación de temerosa simetría”.

– Malcolm Muggeridge –

 

“Aprendí a mirar la naturaleza . . [como] una presencia que me perturba con la alegría de pensamientos elevados; un sentido sublime de algo mucho más profundamente entrelazado, que habita en la luz de los ocasos, en el océano redondo, en el aire vivo, en el cielo azul, y en la mente del hombre: un movimiento y un espíritu que impulsa todo pensamiento de las cosas, todos los objetos de todo pensamiento, y rueda a través de todas las cosas. Por lo tanto, sigo siendo un amante de los prados y los bosques y montañas; y de todo lo que contemplamos de esta tierra verde. . . muy contento de reconocer en la naturaleza y el lenguaje del sentido el ancla de mis pensamientos más puros, la enfermera, la guía, el guardián de mi corazón y alma, de todo mi ser moral”.

-William Wordswoth, Tintern Abbey, 1798

Cuál es la razón por la cual cansados del día a día, de estrés del trabajo, del ruido y la compañía, deseamos retirarnos a bosques antiguos profundos, a playas vírgenes cristalinas, y cabañas camino a montañas inaccesibles, para la autorreflexión y contemplación.

Tal vez este generalizando demasiado, algunos preferirán ciudades modernas o museos y bibliotecas, pero la opinión común es que si hemos de emprender algún retiro de clase espiritual o de búsqueda de como algunos han llamado “encontrarnos con nosotros mismos”, hemos de dirigirnos a encontrarnos con la gloriosa, mística, desoladora y profética naturaleza.

Pero porqué es así? Que hay en ella que es propia de nuevos comienzos , del renacer del alma, de refrescar la visión de vida y de sepultar viejas actitudes, rencores y recuerdos. La respuesta está en lo siguiente:

“Me explico: lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos, pues él mismo se lo ha revelado.  Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa”

Romanos 1.19-20

 

“tú hiciste el verano y el invierno”

Salmo 74

 

El cielo proclama la gloria de Dios;
de su creación nos habla la bóveda celeste.
Los días se lo cuentan entre sí;
las noches hacen correr la voz.
Aunque no se escuchan palabras
ni se oye voz alguna,
su mensaje llega a toda la tierra,
hasta el último rincón del mundo”.

Salmo 19

No hay tiempo aquí para dar todas los argumentos para lo que quiero decir , solo hay espacio para afirmar que deseamos este encuentro místico con la naturaleza porque sin saberlo deseamos encontrarnos con Dios. Según los versículos que hemos citado, Dios habla y revela parte de su ser y divinidad en la naturaleza. Como lo dice el salmo 19 que hemos citado, la naturaleza, parte de la creación de Dios, es su voz sin palabras, es parte de su mensaje de bondad, consolación, consejo, confrontación, esperanza, hacia nosotros. Sin un intercambio de palabras o conversación alguna, si vamos dispuestos podremos escuchar la voz de Dios y el podrá escuchar la nuestra en la contemplación, disfrute, estancia y reflexión de la naturaleza.

Nuestra sed por un lugar bello, majestuoso, desafiante, silencioso, cálido y desconocido, es nuestra sed por Dios, nuestra ansia por encontrar aquello que nos hace sentir incompletos, incomprendidos y frustrados aun y cuando nuestras vidas aparentemente estén satisfechas. Dios por medio de su creación nos da inspiración, nuevos comienzos, sana nuestras heridas y sobre todo nos ayuda a recuperar nuestra pequeña importancia dentro del universo tan vasto.

Se que podrá objetarse que Dios todo esto lo ha hecho mediante Jesucristo su hijo y el espíritu santo. Claro que si no es mi intención deificar la naturaleza como panteísta. Sino hacer ver que ella es un medio de la gracia, bondad, y misericordia de Dios.

 

Post by Juan Jesus Hernandez.

 

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En Honor a C.S Lewis

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Hace 54 años partió de esta existencia uno de los últimos grandes pensadores del siglo XX C.S Lewis. En su memoria, aqui una de mis citas mas atesoradas y favoritas dentro de todo el océano que de ellas existe. Extraída de uno de sus pocos y mas famoso sermón “El Peso De La Gloria”:

Al hablar de este deseo por nuestra lejana patria, el cual encontramos en nosotros incluso ahora, siento cierto pudor. Casi estoy cometiendo una indecencia. Estoy tratando de desvelar un secreto inconsolable en cada uno de ustedes: un secreto que duele tanto que uno toma su venganza de él llamándolo por nombres como nostalgia, romanticismo y adolescencia; un secreto que también nos atraviesa con tanta dulzura que, cuando en una conversación muy íntima su mención se vuelve inminente, nos incomodamos y nos provoca la risa; un secreto que no podemos esconder y que no podemos contar, aunque deseáramos hacer ambas cosas. No podemos contarlo porque es un deseo de algo que realmente nunca se ha presentado en nuestra experiencia. No podemos esconderlo porque nuestra experiencia lo sugiere constantemente, y nos delatamos igual que unos amantes a la mención de un nombre. Nuestro recurso más común es llamarlo belleza y comportarnos como si eso hubiera resuelto la cuestión. El recurso de Wordsworth era identificarlo con ciertos momentos de su propio pasado. Pero todo esto es una trampa. Si Wordsworth hubiera regresado a aquellos momentos de su pasado, no se hubiera encontrado con ello, sino solo con su recuerdo; lo que él recordaba hubiera resultado ser un recuerdo en sí mismo. Los libros o la música en donde nosotros pensamos que se localizaba la belleza nos traicionarían si confiáramos en ellos; no estaba en ellos, solo nos llegaba a través de ellos, y lo que nos llegó por medio de ellos era la nostalgia. Estas cosas —la belleza, la memoria de nuestro pasado — son buenas imágenes de lo que realmente deseamos; pero si se confunden con ello, resultan ser ídolos mudos que rompen el corazón de sus adoradores. Porque no son esa cosa en sí; solo son el aroma de una flor que no hemos encontrado, el eco de una melodía que no hemos escuchado, noticias de un país que aún no hemos visitado.

…La sensación de que somos tratados como extranjeros en este universo, el deseo de ser reconocidos, de encontrarnos con alguna respuesta, de llenar un abismo que se abre entre nosotros y la realidad, es parte de nuestro secreto inconsolable

…nuestra eterna nostalgia, nuestro deseo de que se nos reúna en el universo con algo de lo que ahora nos sentimos arrancados, de estar en el lado interior de alguna puerta que siempre hemos observado desde el exterior, no es una simple fantasía neurótica, sino el indicador más verdadero de nuestra situación real.

Un Anhelado Viaje Al Pasado

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Siempre me detengo a pensar si algún día podre atravesar esa puerta a la cual ahora no he tenido acceso. Lograr desplazarme a través del tiempo para alcanzar y retener alguno de los momentos en donde aún todo en mi permanece puro; en donde aún conservo el inegociable tesoro de la inocencia. en dónde aún más importante que todo, no soy un daño al alma de nadie.

Pero si es verdad lo que los antiguos teólogos y filósofos han dicho, entonces retrocedería en sucesivos momentos y jamás podría llegar a mi objetivo, pues “ Desde la matriz están desviados los impíos; desde su nacimiento se descarrian los que hablan mentiras.”. O será que tenga que hallar el lugar del cual mi niñez y sus derivados son solo una metáfora, y no la plenitud y realidad misma. Será que tenga que dirigirme a ese lugar el cual solo he visto en mis más dulces sueños, el cual he deseado cuando he contemplado amaneceres, atardeceres y crepúsculos. ¿A ese lugar del cual solo podemos decir que se encuentra más allá del fin del mundo y en recuerdos ahora inaccesibles a nuestra mente?

J.J H.I  “Misceláneas”

“Me levantaré y dejaré a ambos amigos y mi hogar

Y en muchas tierras, un peregrino va

A través de bosques extraños y espuma, buscando los últimos bordes empinados de la tierra

De donde puedo saltar a ese abismo de luz

Donde, antes de que mi estrecho ser tuviera nacimiento,

Una parte de mí vivió correctamente”.

 

C.S Lewis  – Spirits in Bondage

 

post by Juan Jesus Hernandez Izagurirre

 

 

Predestinación vs Libre Albedrío: pueden ser ambas verdad? Un argumento Literario.

princehamlethace mas de 4 siglos que estos temas han formado parte de un debate cada mas frecuente en la cristiandad. hoy en día hasta dividen tristemente congregaciones. para algunos es un debate que no tiene sentido abordar pues pertenece a las altas esferas filosóficas y teológicas. Es verdad que para ser un buen Cristiano, uno no  necesita adentrarse profundamente en este tipo de debates y tópicos, pero para aquellos que degustan del escrutinio filosófico y teológico,  siempre claro esta con prudencia y respeto del misterio de la fe Cristiana aquí un argumento sencillo, contundente y creativo de parte del Doctor y Profesor Peter Kreeft :

Calvino fue un racionalista. El tenía una mente muy racional, y su teología sigue un perfecto orden lógico, y no tenía mucha sensibilidad para la paradoja como si la tenía Agustín, su teólogo favorito. Así que él no podía ver como ambas, la predestinación y el libre albedrío pudiesen ser verdad. La Iglesia ha enseñado que ambas son verdad; ambas son verdad en la Biblia.

Si un estudiante pregunta cómo pueden ambas ser verdad, mi analogía favorita es la del “autor”. Como es que somos creativos? Como es que hacemos historias? Esto es debido a que fuimos hechos a la imagen del creador. Nosotros somos la historia, la novela de Dios, y por lo tanto hacemos historias. Ok; supongamos que Shakespeare está escribiendo una obra. Digamos que está escribiendo Hamlet ( probablemente la más grande obra escrita). Si yo hubiese escrito Hamlet, Hamlet sonaría como un profesor de filosofía de Boston. Pero Hamlet no suena a un dramaturgo de la era de Elizabeth porque Shakespeare fue muy creativo, él le dio a Hamlet libre albedrío para ser el mismo. Y Hamlet no es un robot. Hamlet es real, aunque sea solamente un personaje de ficción. Ahora, hay predestinación en Hamlet? Por supuesto; Shakespeare tiene el control de cada silaba. Realmente tiene Hamlet libre albedrío?, o solo es un robot? Oh, el realmente tiene libre albedrio.

Bueno, nosotros somos el Hamlet de Dios. Asi que fuimos predestinados para tener libre albedrio. Aun cuando eso no parece tener sentido, sabemos que tenemos que creer en ambas, porque toda historia que ha sido contada tiene esos dos ingredientes en ella. Si no hay predestinación, no es una historia; es un desastre. Y si no hay libre albedrio, es aburrida; es una formula científica. Asi que sabemos que ambas son verdad. Digamos que Calvino no tuvo esa habilidad para abrazar las dos mitades de la paradoja.

Post por: Juan Jesús Hernández

Cita Extraída del siguiente Link del Articulo: http://www.catholiceducation.org/en/faith-and-character/faith-and-character/dr-peter-kreeft-s-conversion-to-catholicism

texto por Peter Kreft, Peter Kreft es un un apologista católico, profesor de filosofía en el Boston College y en el King’s College, autor de más de 45 libros incluyendo Fundamentals of the Faith, Everything you Ever Wanted to Know about Heaven.peter-kreeft

 

“Sin Resurrección Vana Es La Cruz”

resurrectionSin ninguna duda en los últimos tiempos ha habido un gran interés y énfasis en la teología de la cruz. Lo cual es digno de celebrarse, pues es verdad que en la crucifixión Dios muestra de forma paradójica su gloria, poder y sabiduría, y de forma mas que conmovedora y transformadora su amor inmensurable. En la cruz podemos apreciar la maravillosa gracia e incomparable mansedumbre y humillación de nuestro señor Jesucristo, por amor a su pueblo.

En varias conferencias en los últimos años se ha hecho un especial llamado a “volver a la cruz” (sobre todo en América), con lo cual se insta a los cristianos a recuperar y descubrir la maravillosa teología y visión de la cruz de los teólogos de antaño, especialmente del tiempo de la reforma. Es cierto, los teólogos del siglo 16 fueron grandes expositores de la doctrina de la expiación y a la Iglesia le haría bien el siempre recordar y estudiar esta gran aportación en su historia.

pero creo que en todo este énfasis debe de haber también un llamado a redescubrir, a explorar, las dimensiones de la también gloriosa resurrección de nuestro señor Jesús.  la cual si no se hubiese llevado a cabo en palabras del apóstol Pablo “vana es nuestra fe” (1 Corintios15.14).  Así es, sin la resurrección no tenemos nada, y la fe cristiana no es mas que una ilusión, un mero placebo, o como Karl Marx dijo refiriéndose a la religión en general, “un opio”.

Tenemos entonces que Pablo al decir estas palabras le da un lugar centrar y fundamental a la doctrina de la Resurrección. Tal vez pablo hubiese corregido el famoso enunciado de Lutero en cuanto a la importancia de la doctrina de la justificación por la fe y en su lugar hubiese dicho “Esta doctrina engendra, alimenta,construye, mantiene, y defiende la iglesia de Dios; y sin ella la iglesia de Dios no podría existir ni por una hora. cuando cae la doctrina de la Resurrección, todo lo demás también cae.”

tan transcendental e inegociable es esta doctrina para el Cristianismo desde el comienzo de su historia, que aunque suene irreverente e imprudente voy a decirlo: sin la resurrección la cruz no es mas que un fracaso mas, y una historia conmovedora, pero nada mas. aqui una cita del académico y líder en estudios del nuevo testamento N.T  Wright para aclarar lo que quiero decir:

Es obvio que sin la resurrección de Jesús, los evangelistas nunca habrían tenido una historia que contar. Miles de jóvenes Judíos fueron crucificados por los romanos. Muy pocos de ellos siquiera se mencionan en nuestras fuentes históricas, excepto como una nota macabra al pie de página. Incluso aquellos que piensan que los evangelistas eran de hecho muy ingeniosos inventores de ficciones a gran escala diseñados para revivir el movimiento de Jesús que de otra manera no hubiese sobrevivido a la muerte (y falta de vida continua, por así decirlo) de su fundador están obligados a admitir que incluso dentro de éstos inteligentes, y bien diseñados mitos la resurrección desempeña el papel fundamental en volver abrir la pregunta, de modo que lo que parecía derrota, al igual que un nuevo fracaso del sueño del Reino, era en realidad una victoria. La resurrección, en definitiva, es presentada por los evangelistas no como un “final feliz” después de una historia cada vez más triste y sombría, sino como el evento que demostró que la ejecución de Jesús realmente había dado el golpe mortal a las fuerzas oscuras que se habían interpuesto en el camino del nuevo mundo de Dios, El “reino” de Dios de un poderoso, creador y restaurador amor, arribando”en la tierra como en el Cielo.”

la resurrección le da sentido a la cruz de Cristo, la resurrección vindica su crucifixión, la resurrección anuncia y proclama y certifica la victoria lograda por Jesús en el Calvario. es decir sin “Resurrección vana es la Cruz”.

no se trata de que la doctrina de la resurrección eclipse a la doctrina de la Cruz, sino que se le haga justicia a ambas y se mantenga un equilibrio, equilibrio que siempre mantuvo la predicación apostólica; aunque si somo sinceros la resurrección dominaba el discurso apostólico, o al menos era el tema principal de ello, y no solo de su discurso, sino del Cristianismo primitivo, tal y como lo vemos en el libro de los hechos. C.S Lewis escribió al respecto:

“…predicar el Cristianismo significaba primeramente predicar la Resurrección. Por tanto las personas que solo oyeron fragmentos de San Pablo enseñando en Atenas tuvieron la impresión de que estaba hablando de nuevos dioses, Jesús y Atanasis (Resurrección)(Hechos 17.18). La Resurrección es el tema principal en cada sermón registrado en Hechos. La Resurrección y sus consecuencias, eran “el evangelio” o las buenas nuevas que los Cristianos traían consigo: lo que nosotros llamamos los evangelios, las narrativas de la vida y muerte de nuestro Señor, fueron compuestos después para el beneficio de aquellos que ya habían aceptado el “evangelio”. Estos no eran en ningún sentido la base del Cristianismo: estos fueron escritos para los que ya eran convertidos. El milagro de la resurrección, y la teología de este milagro, vino primero: la biografía vino después como un comentario sobre ello. El primer hecho en la historia de la cristiandad es un numero de personas quienes dijeron que ellos habían visto la Resurrección. Si ellos hubiesen muerto sin hacer que nadie creyese este “evangelio” ningún evangelio hubiese jamás podido ser escrito”

Asi pues, se trata de que no dejemos la resurrección a un lado y la veamos simplemente como “un final feliz”, sino que empecemos a explorar y descubrir mediante la oración, el estudio de las escrituras y el estudio de libros serios, completos y buenos,  la importancia y el rol de esta doctrina central para el cristianismo entero.

Algunas recomendaciones básicas en español de libros sobre la resurrección: “Sorprendidos por la Esperanza” por N.T Wright, y “La Resurrección del hijo de Dios” también por N.T Wright.

Articulo por: Juan Jesús Hernàndez

Citas Extraidas del Libro: “How God Became King” por N.T Wright. y  de “Los Milagros” por C.S Lewis.

Juan El Bautista y La Navidad. (Trolleando La Navidad?)

full_christianity-and-atheismSi  preguntáramos a varias personas en las iglesias hoy en día acerca del significado del arrepentimiento, las respuestas que obtendríamos serian sin ninguna duda a si mismo muy variadas: “arrepentirse es dejar la bebida, dejar de fumar, dejar amistades mundanas, dejar de ver la televisión, dejar de ir al cine, dejar de escuchar música secular, dejar de pecar etc…”

Algunos más reflectivos y dados al estudio de las ciencias teológicas nos responderían tal vez citando a su catecismo de preferencia:

“El arrepentimiento para vida es una gracia salvadora por la cual el pecador teniendo un verdadero  sentimiento de sus pecados, y conociendo la misericordia de Dios en Cristo, con dolor y odio de sus pecados se convierten de ellos a Dios, con plena determinación de alcanzar una nueva obediencia”.

Catecismo de Westminster.

Y aunque estas respuestas posibles tienen algo de verdad, , me gusta más la forma en la cual Juan el bautista lo define, sencillo y sin tantas vueltas. Juan, en lo que fue parte de su ministerio se dedico a predicar el bautismo de arrepentimiento:

Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: !!Oh generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos…  Lucas 3.7-8

Entonces en el mismo capítulo, se nos dice que la gente le hacia la misma pregunta que nos estamos haciendo “entonces, que haremos?” es decir en otras palabras “que es el arrepentimiento?” o “que es arrepentirse?”. Y el bautista así respondió a la interrogante:

“Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario”.

Que diferente la visión de arrepentimiento de Juan a la nuestra, recuerdo la impresión que me causo la primera vez que me di cuenta de ello al leer esta porción del evangelio de Lucas. He aquí el problema con nuestra concepción del arrepentimiento, que mientras nosotros tenemos una visión pasiva de ello ( dejar de hacer), Juan se enfoca mas en una visión activa (hacer o ser algo).

El arrepentimiento según nos dice Juan, es el dejar la senda del egocentrismo, del interés propio, y tomar la senda del interés por los demás, la senda del amor al prójimo y su necesidad. El arrepentirse entonces es dejar de ver y mirar por uno mismo y empezar a mirar y ver por los demás, en especial por aquellos en necesidad y sufrimiento.

Sé que abordar este tipo de temas en estas fechas para la mayoría podría parecer a simple vista muy amargado de mi parte o ser un “grinch”. Pero en realidad es un recordatorio de lo que estas fechas significan y lo que deberían llevarnos a hacer en estos días celebres, como quienes profesamos ser discípulos de Jesús.

Por ejemplo debo de admitir que soy de aquellas personas a las cuales les gusta todo ese ambiente romántico clásico de la navidad: el planear la cena, el decorar la casa, el planear la lista de invitados, el pensar en los regalos, el disfrutar ese ambiente combinado de alegría y nostalgia que se respira. Pero también en el calendario eclesiástico de mi tradición en estas fechas celebramos el “Adviento” en el cual Juan el bautista y su predicación son parte de estudio y reflexión. Así que todo esto me hace preguntarme, como puedo celebrar la navidad, o la cena de navidad como una persona arrepentida? Jesús nos da una buena idea en una de sus enseñanzas en el Evangelio de Lucas:

 “Dijo también al que le había convidado: Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, y seas recompensado. Más cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos”.  Lucas 14.12-14

No hay necesidad de renunciar a todos nuestros planes idealistas para estas fechas navideñas, tal vez lo único que hay que hacer es renovarla, reformarla. Es decir tal vez tengamos que hacer algunos ajustes en nuestra lista de invitados e incluir a alguien que en este último tiempo lo hemos visto necesitado, solo, o afligido. Tal vez podamos incluir a un indigente, a un niño de la calle, o simplemente a alguien que nos dé la impresión de que este en necesidad. Y por supuesto compartirle la buenas nuevas de Jesús.

Sé que para muchos de nosotros sería un poco difícil hacer esto, pues no queremos causar incomodidades a nuestras familias, pero podemos darnos ideas y crear formas de poder acercarnos y ayudar a estas personas en estas fechas y ser puentes de esperanza y amor entre Dios y su sufrimiento y necesidad.

No tengo duda de que si Jesús celebrara la navidad lo haría de esta forma (trolls que quieran decir que para empezar Jesús no celebraría navidad porque es de origen pagano “absténganse por favor). Seguro haría una gran fiesta en donde el pobre, el huérfano, el quebrantado fuera su invitado de honor. Oro y espero que estas fechas sean una oportunidad para mostrarnos como personas que verdaderamente se han arrepentido. Creo firmemente que El día en que la iglesia se empiece a tomar en serio la verdad del arrepentimiento, como un corazón y voluntades volcadas hacia el bien del prójimo, que cuando este empiece a ser el enfoque principal de nuestros esfuerzos, amor y creatividad, la voz y el mensaje de la iglesia volverá a ser escuchada por un mundo que ya hace tiempo dejo de creer en esta como una esperanza para el mundo.

Mucho me temo que la iglesia se ha convertido en aquellos maestros y portentos religiosos que se toparon con aquel hombre samaritano en tal mal estado, en necesidad, y que pasaron de largo, siendo indiferentes a ello, interesados más en lo espiritual. Esperemos estas fechas sean una oportunidad para despertar de esa indiferencia hacia el dolor y necesidad de un mundo quebrantado por la injusticia. Con un solo acto de justicia y amor se enciende una vela de esperanza que puede convertirse en una llamarada.

Articulo por: Juan Jesús Hernandez

 

Necesita Dios Nuestra Adoración ?

cambridgechoir2Hace ya algún tiempo, fui obligado (por mi hoy amada esposa) a ir al cine (no me malinterpreten, me gusta mucho ir al cine) y pasar dos horas viendo una decepcionante película acerca de dioses griegos y héroes glorificados en conflicto. Lo que  llamo mi atención en esa ocasión, no fue los tremendos efectos especiales, ni siquiera el abundante queso derretido en mis nachos; lo que capturo mi mente fue una línea en el dialogo de uno los personajes del filme:

“Ellos (los dioses) necesitan de nuestras oraciones, necesitan de nuestra alabanzas para poder estar contentos, necesitan nuestra adoración para poder existir…”

Esta línea, que pudo pasar desapercibida para la mayoría de los que estaban en la sala, para mí que soy dado al análisis de los diálogos y enunciados (a veces demasiado para mi gusto y el de mi esposa) fue el comienzo de un conflicto de clase teológico.

El Conflicto

Yo sabía que aquella línea de dialogo no podía ser verdad en cuanto al Dios único, vivo y verdadero, que el cristianismo predica. Pues por mi lectura y meditación de la escritura, conocía que el mismo apóstol Pablo en Atenas, la gran ciudad Griega, cuna y gloria del pensamiento filosófico, había confrontado este pensamiento en cuanto a la deidad muy común en su tiempo en la cultura helenista. Lucas, en el pequeño, pero conciso mensaje que se nos registra en hechos 17.24-25, nos muestra como el apóstol Pablo abordo y confronto esta forma de pensamiento acerca del ser de Dios en Atenas, la gran capital Griega:

“El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él es Señor del cielo y de la tierra. No vive en templos construidos por hombres, ni se deja servir por manos humanas, como si necesitara de algo. Por el contrario, él es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas”.

Allí estaba, más claro que el agua, El Dios verdadero no necesitaba de nada para estar contento consigo mismo, y menos aun la adoración (la palabra griega para “servir” viene de la raíz de honrar, adorar) de los hombres, antes ellos necesitan constantemente de Él, pues El es la fuente de la vida, la existencia, del respirar de cada uno de nosotros.

Pero a la misma vez, por la lectura de las escrituras, me había topado en los salmos con una especie de ruegos e invitaciones a alabar a Dios, como por ejemplo el siguiente salmo:

Alabad a Jehová desde los cielos;
Alabadle en las alturas.
Alabadle, vosotros todos sus ángeles;
Alabadle, vosotros todos sus ejércitos.
Alabadle, sol y luna;
Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.
Alabadle, cielos de los cielos,
Y las aguas que están sobre los cielos.
Alaben el nombre de Jehová..
 
Salmo 148.1-5

 

La conclusión inmediata que venía a mi mente y que generaba el conflicto era: “porque si Dios no necesita de nuestra alabanza o adoración, nos llama, manda, invitaba a adorarle.

Afortunadamente no era el único el cual había batallado con este tipo de dilemas. C.S Lewis el brillante catedrático de Oxford y prolífico escritor, en su peregrinaje de la fe, también se habría topado con el mismo problema. Y en su libro “reflexiones sobre los salmos”, explica con detalle el conflicto que he venido planteando:

 

“Cuando empecé a acercarme a la creencia en Dios e incluso tiempo después de que esta se me hubiera otorgado, encontré un escollo en la clamorosa exigencia que todas las personas religiosas me hacían de que debemos alabar a Dios; y aun mas en la sugerencia de que era el propio Dios quien lo demandaba. Todos despreciamos a aquel que continuamente insiste en que se le confirmen sus propias virtudes, muestras de inteligencia o maravillas, y aun despreciamos más a las masas que rodean a cada dictador, millonario, famoso, que complacen dicha petición, por eso amenazaba con aparecerme en la cabeza una imagen, al tiempo ridícula y horrible, tanto de Dios como de sus fieles. Los salmos me resultaron especialmente problemáticos en este aspecto: “alaba al señor” “alaba al señor conmigo” “alábale” (¿ y por que con tanta frecuencia alabar a Dios consistía en pedir a otros que hicieran lo mismo?) peor aun era la afirmación puesta en boca de Dios “aquel que me agradece y alaba, me honra” (salmo 50.23). Era tan terrible como decir: “lo que más deseo es que me digan que soy bueno y grande”.
“…Esa idea tan lamentable de que Dios de una u otra forma necesita, o anhela, nuestro culto como una mujer presumida los cumplidos…”

 

Tal como lo plantea Lewis en la cita, lo lamentable en sí, no era el conflicto en sí mismo, sino el tener esta idea de Dios tan lamentable.

 

 

La Solución

 

Durante un tiempo deje por un lado este conflicto que se me presentaba; digamos que lo deje en “stand by”. Hasta que, caminando como cualquier otro día, pase por una librería de libros usados que me llamo la atención por su apariencia rustica y su ubicación un poco inusual, es decir, ubicada en un sótano. Fascinado por la singularidad de esta, me decidí a entrar por un rato y echar una mirada. Hasta  que husmeando y deleitándome en simplemente ver, hojear, y oler libros viejos, mis ojos llegaron a detectar un libro con el nombre C.S Lewis (libro del cual las citas de arriba se desprenden). Me basto con saber que Lewis lo había escrito, y así sin hojearlo sobremanera, lo tome, lo pague (una ganga por cierto, para la fortuna de mi bolsillo)  y volví a casa ansioso por empezar a leerlo, cuan niño con juguete nuevo.

Al pasar las hojas, llegue al capítulo llamado “una palabra acerca de la alabanza”, y en el encontré la respuesta al conflicto del cual hemos estado hablando. En 3 páginas Lewis me ayudo a liberarme de esa amarga duda (como en muchas otras ocasiones), y me abrió los ojos a la gloriosa naturaleza de la alabanza y su dinámica. Como otros lo han dicho, tal vez sean las tres páginas más gloriosas respecto a la alabanza y su esencia, que se hayan escrito en la literatura Cristiana. Toda la influencia de San Agustín, y la singular y poderosa prosa de Lewis resaltan aun más esta inestimable contribución de su parte. Termino esta pequeña reflexión con la cita que me ayudo a resolver mi conflicto, y la cual también ha influido en el pensamiento y  teología de predicadores y teólogos conocidos y respetados, de los más conocidos como John piper, y Tim Keller. Se de antemano que no todos son de tan duro entendimiento como yo, algunos ni siquiera se han planteado la pregunta, o el dilema, porque es fácil para ellos darle una respuesta; pero para aquellos que han experimentado la misma dificultad, espero pueda ser de ayuda la cita de a continuación, y nos maravillemos de la gloria de la alabanza, su dinámica, y el amor divino. Saludos y que la paz de Dios sea con todos ustedes.

La cita

“pero el hecho más obvio acerca de las alabanzas – ya sean a Dios o a cualquier otra cosa – se me escapa de forma extraña. Pensé en ellas en término de cumplido, aprobación u honor. Nunca había advertido que todo placer deriva espontáneamente en alabanzas hasta que (a veces incluso aunque) la timidez o el miedo a aburrir a otros nos hace reprimirlas. El mundo se mueve gracias a alabanzas – los amantes elogian a sus parejas, los lectores a sus poetas preferidos, los caminantes al paisaje, los jugadores a su deporte favorito;  se alaba el clima, los vinos, la comida, los actores, los motores, los caballos, las universidades, el campo, los personajes históricos, los niños, las flores, las montañas, los sellos raros, los escarabajos de especies infrecuentes, incluso algunos políticos o eruditos -.
No me había dado cuenta de cómo las mentes más humildes, y al mismo tiempo las más sensatas y capaces, alaban continuamente, mientras los cascarrabias, los inadaptados, los descontentos alaban menos.
…Tampoco me había dado cuenta de que, del mismo modo que los seres humanos alabamos espontáneamente lo que valoramos, con la misma espontaneidad urgimos a que otros se unan a nuestros elogios: “¿no es estupendo? ¿No fue increíble? ¿No lo ves magnifico?” los redactores de los salmos, al pedirle a todo el mundo que alabe a Dios, están haciendo lo que hacemos todos al hablar de algo que nos importa. Mi mayor y más generalizada dificultad con la alabanza a Dios dependía de mi absurda idea de negarnos, en lo que respecta a lo supremamente valioso, lo que nos encantaría hacer, lo que de hecho no podemos evitar hacer, con el resto de cosas que valoramos.
Creo que nos gusta elogiar lo que disfrutamos porque la alabanza no solo expresa, sino que también completa, el placer; es el reconocimiento de su consumación. Que los amantes se digan continuamente lo bellos que son no se debe a un cumplido, sino a que su placer es incompleto hasta que se expresa. Es frustrante haber descubierto a un nuevo autor y no poder contarle a nadie lo bueno que es; encontrarse, al doblar una curva de la carretera, con un valle montañoso de una grandeza inesperada y tener que guardar silencio porque a quienes están contigo les importa menos que nada; escuchar un buen chiste y no encontrar a nadie con quien compartirlo. Esto es así incluso cuando nuestras expresiones son inadecuadas, como, por supuesto, suele ocurrir. Pero ¿si uno pudiera elogiar real y plenamente incluso esas cosas hasta la perfección, si pudiera sacar de su interior completamente en forma de poesía o música esa ola de apreciación, que está a punto de explotarnos dentro? Entonces el objeto podría ser plenamente apreciado y nuestro placer habría obtenido un desarrollo perfecto. Cuanto más valioso fuera el objeto, más intenso seria el placer.
…el catecismo Escocés dice que el principal objetivo del hombre es “glorificar a Dios, y disfrutar de El por siempre”. Pero hemos de saber que ambas cosas son lo mismo. Disfrutar plenamente de Él es glorificarle. Al ordenarnos que le glorifiquemos, Dios nos está invitando a disfrutar de Él”.

 

Articulo por : Juan Jesús Hernàndez.

Todas las citas fueron extraídas del libro: “Reflexiones sobre los salmos” del capitulo “una palabra acerca de la
alabanza, del autor C.S Lewis.